Cuántos kilómetros son demasiados en una furgoneta de ocasión: guía experta para compradores
Al plantearte la compra de una furgoneta de ocasión, una de las preguntas inevitables suele ser: ¿Cuántos kilómetros son demasiados? Esta duda es clave, porque el kilometraje es uno de los primeros filtros a la hora de evaluar el desgaste real de un vehículo. Sin embargo, asumir que "más kilómetros igual a peor elección" es un error frecuente. Existen muchos matices y variables que conviene entender antes de tomar una decisión.
¿Por qué importa el kilometraje en una furgoneta de ocasión?
El kilometraje indica la distancia total que un vehículo ha recorrido desde que salió de fábrica. Habitualmente, sirve como referencia para estimar el desgaste mecánico y prever la vida útil restante, algo fundamental para quienes buscan una furgoneta fiable para trabajar o viajar.
- Desgaste de piezas clave: Motor, transmisión y suspensiones se ven afectados por kilómetros recorridos.
- Frecuencia de averías: A más kilómetros, mayor probabilidad de pequeñas (o grandes) guías de taller.
- Valor de reventa: El mercado es sensible al kilometraje; una cifra alta suele devaluar el precio.
Sin embargo, no es el único indicador fiable —ni tampoco el más determinante— de la condición real de una furgoneta usada.
¿Qué se considera un kilometraje alto en furgonetas de segunda mano?
En el mercado español, podemos encontrar furgonetas en ocasión con muy diferentes recorrido. Pero, ¿dónde está el límite entre lo "razonable" y lo "demasiado"? Según datos medios recopilados en informes de la DGT, una furgoneta recorre entre 20.000 y 30.000 kilómetros anuales si se usa para trabajo intensivo.
Por tanto, podemos establecer ciertos rangos orientativos:
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Lo importante, por tanto, no es sólo el número "absoluto", sino la relación entre años y kilómetros recorridos. Por ejemplo, una furgoneta de 8 años con 150.000 km es normal; pero una de 3 años y 200.000 km sí levanta más sospechas sobre un uso intensivo.
¿Cuántos kilómetros pueden soportar realmente las furgonetas?
La robustez de una furgoneta suele estar por encima del turismo medio, porque están diseñadas para soportar trabajo duro y mucho kilometraje. En nuestra experiencia gestionando flotas y evaluando vehículos industriales, muchos modelos diésel de marcas reconocidas (Ford Transit, Volkswagen Transporter, Mercedes Sprinter, Renault Master…) pueden sobrepasar con relativa facilidad los 300.000 km si han recibido un mantenimiento correcto.
- Furgonetas diésel: suelen durar más de 300.000 km, sobre todo si han rodado por carretera.
- Furgonetas gasolina: tienden a tener una vida útil algo menor, pero con buen trato pueden superar los 200.000 km.
- Uso urbano intensivo: el “kilómetro urbano” desgasta más (por paradas, arranques, recalentamientos…).
- Uso con cargas pesadas: afecta especialmente a transmisiones y frenos.
Un error recurrente es descartar furgonetas solo por superar los 200.000 km. A veces, una con 250.000 km de carretera y revisiones selladas está en mejor estado que otra con 120.000 km de ciudad y escaso mantenimiento.
¿Cuáles son los indicadores verdaderamente fiables del desgaste?
No te quedes en el cuenta-kilómetros
El kilometraje solo cuenta parte de la historia. Para una evaluación fiable y profesional es necesario revisar en profundidad otros aspectos:
- Historial de mantenimiento (facturas, libro de revisiones, cambios de aceite, distribuciones…)
- Estado de la carrocería y chasis (óxidos, bollos, soldaduras sospechosas…)
- Funcionamiento real del motor y accesorios (escape, vibraciones, ruidos anómalos…)
- Componentes de desgaste (embrague, frenos, neumáticos, amortiguadores…)
- Equipamiento interior (desgaste en asientos, mandos, testigos del cuadro…)
En definitiva, la transparencia del vendedor y el acceso a información verificable (como el informe oficial de la DGT o servicio Carfax/Autocheck, ver DGT) aportan datos clave para contrastar el estado real.
Ejemplo real: dos Transporter a examen
Supón que dudas entre dos Volkswagen Transporter de ocasión:
- Unidad A: 180.000 km, 7 años, revisiones en concesionario oficial, uso en carretera, aspecto impecable.
- Unidad B: 110.000 km, 8 años, solo cambios básicos en taller local, desgaste interior excesivo, pintura opaca.
Aunque la opción B anuncia menos kilómetros, la primera unidad es, de acuerdo con nuestra experiencia, una opción mucho más segura en el medio plazo.
¿Cuánto influye el uso previo de la furgoneta?
El tipo de trabajo realizado deja huella. Por ejemplo:
- Mensajería urbana: mucha carga-descarga, aceleraciones continuas, mayor desgaste de embrague y frenos.
- Obra y construcción: exposición a polvo, impactos, desgaste de suspensión.
- Larga distancia: menos paradas, desgaste más progresivo, motores menos castigados.
Por eso, siempre pregunta al vendedor “¿En qué condiciones se ha usado la furgoneta?” y solicita cualquier documentación que detalle el tipo de trayectos habituales.
Malas prácticas y limitaciones al valorar el kilometraje
No podemos obviar que en el mercado de ocasión existen las manipulaciones del cuenta-kilómetros, aunque son delito (ver informe de la CEC). Por eso, confiar únicamente en la cifra digital es arriesgado. Algunas prácticas desaconsejadas:
- Elegir solo por “kilómetros bajos” sin comprobar la veracidad.
- No revisar el historial o los avisos de mantenimiento.
- Omitir la prueba en carretera y la comprobación de detalles (ruidos, holguras, luces de aviso…)
Además, ten presente que cada modelo tiene su “enfermedad típica” a partir de ciertos kilómetros: bomba de agua en Fiat Ducato, volante bimasa en Transit, turbo en Vivaro… Infórmate antes de decidir.
¿Qué kilómetros son razonables para comprar una furgoneta de ocasión?
Dicho todo lo anterior, si vas a comprar, te sugerimos valorar antes:
- ¿Cuánto uso piensas darle? (Ocasional, profesional, intensivo…)
- ¿Vas a circular sobre todo en ciudad o en carretera?
- ¿Buscas bajo precio inicial o menor riesgo de avería a corto/medio plazo?
En general, un buen equilibrio para una furgoneta diésel moderna está entre 120.000 y 200.000 kilómetros, siempre que cuente con revisiones completas y buen estado estructural. Si su precio compensa y el historial es transparente, no temas unidades próximas o algo superiores a los 200.000 km, sobre todo si son de primera mano y uso en carretera.
Comparativa: kilometraje versus otros criterios clave de compra
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Conclusiones: cómo acertar al elegir tu furgoneta de ocasión por kilometraje
En resumen, No existe un límite de kilómetros universal para definir cuándo una furgoneta de ocasión deja de ser buena compra. Más bien, es la suma de mantenimiento, uso previo, estado real y transparencia documental la que marca la diferencia. En nuestra experiencia, un análisis integral y profesional es mucho más valioso que fiarse de una cifra digital en el cuentakilómetros.
Valora siempre el kilometraje en su contexto, compara modelos y pide asesoría si la inversión lo requiere. Recuerda: lo barato puede salir caro si no se estudia con rigor. Una furgoneta de ocasión bien cuidada, aunque tenga más de 200.000 km, puede seguir siendo una máquina fiable y rentable durante muchos años más.
¿Tienes una furgoneta vista y dudas sobre su estado real? Consulta siempre con un profesional antes de decidir. Así evitarás sorpresas y harás una compra consciente que te permitirá trabajar o viajar con total confianza.

































